domingo, 23 de junio de 2013

Vivir para Dios, no para el mundo

He visto de manera generalizada que las personas se afanan por prosperar, por lograr metas, sueños, proyectos, etc.

Se ha impuesto una falsa idea de que el ser humano tiene que triunfar en lo que hace, tiene que alcanzar reconocimiento de los otros y por ello ha de ponerse objetivos, trazarse metas, tener un propósito en su vida, cumplir una misión, etc.

Muchas personas conducen diariamente su vida de esta forma, logrando con esto tener vidas insatisfechas, desgraciadas, amargadas, frustradas y con ansias.
Pero en realidad ni saben qué es exactamente lo que esperan alcanzar.

Y luego, cuando llegan a una edad mayor, se dan cuenta que desperdiciaron muchos años de sus vidas en cosas vanas.

¿Por qué sucede esto?
Porque estas personas se afanan por vivir sus propias vidas, sin Dios.

Sin Dios nunca se va a tener una vida plena. Siempre se tendrá un vacío, aun cuando se tengan muchas riquezas materiales y éxito ante el mundo.

Sólo cuando la persona se rinde ante Dios y le entrega su vida completamente a Él, entonces podrá tener una vida llena, sin importar cuál sea su situación.


Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque, ¿qué aprovechará el hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? O, ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?
Mateo 26:24-26

Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, éste la salvará.
Marcos 8:35

La Escritura nos dice:

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y súplica, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6-7

Así que por más trabajo, esfuerzo, dedicación, constancia, etc. que pongamos a un sueño, una meta, un proyecto o cualquier asunto semejante, si no es la voluntad de Dios, el tal asunto no se tendrá.

Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.
Salmo 127:1

Así que lo que tenemos que hacer es Confiar en Dios, Él sabe lo que es mejor para nosotros y por qué quiere que nos suceda tal suceso u otro (sea bueno o malo).

Por lo común en las predicaciones que he oído, se habla de los profetas, siervos, apóstoles, como: Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Samuel, Elías, Daniel, Pablo, etc.
Que efectivamente tuvieron importantes mandatos que Dios les dio y que ellos cumplieron fielmente.

Pero en la Biblia se habla de otro tipo de personas también, que si bien, no llevaron una vida del todo reconocida por otros, y quizá únicamente se les menciona una sola vez en la Biblia, en algunos casos, ni se nos hace saber su nombre; dichas personas también fueron usadas por Dios y mediante ellas Él cumplió un propósito.

Por ejemplo el ciego que estaba en esa condición desde nacimiento: Juan 9: 1-3

1 Y pasando Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.
2 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciese ciego?
3 Respondió Jesús: No es que haya pecado éste, ni sus padres; sino para que las obras de Dios se manifestasen en él.

O la mujer cananea que clamaba al Señor que su hija fuera sana: Mateo 15: 21-28

21 Y saliendo Jesús de allí, se fue a las partes de Tiro y de Sidón.
22 Y he aquí una mujer cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija está enferma, poseída del demonio.
23 Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros.
24 Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la Casa de Israel.
25 Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor socórreme.
26 Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
27 Y ella dijo: Sí, Señor; más los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.
28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fue sana su hija desde aquella hora.


O la mujer que sufrió 12 años de flujo de sangre y por su Fe fue sana y salva: Marcos 5: 25-29

25 Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,
26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su vestido.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.
29 Luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que era sana de aquel azote.


O el paralítico que bajaron por el techo: Lucas 5: 17-26

17 Y aconteció un día, que Él estaba enseñando, y los fariseos y doctores de la ley estaban sentados; los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén: Y el poder del Señor estaba allí para sanarlos.
18 Y he aquí unos hombres que traían sobre un lecho a un hombre que estaba paralítico; y procuraban meterle, y ponerle delante de Él.
19 Y no hallando por dónde meterlo a causa de la multitud, subieron a la azotea y por el tejado lo bajaron con el lecho y lo pusieron en medio, delante de Jesús.
20 Y al ver Él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.
21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a murmurar, diciendo: ¿Quién es Éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
22 Y Jesús, percibiendo los pensamientos de ellos, respondió y les dijo: ¿Qué pensáis en vuestros corazones?
23 ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?
24 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti digo, levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.
25 Y al instante, se levantó en presencia de ellos, y tomando el lecho en que había estado acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios.
26 Y todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.

O Marta, la hermana de Lázaro, cuando fue al sepulcro de su hermano y pensó que ya el cuerpo estaría en mal estado: Juan 11:39-40



39 Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?



 
O la mujer profetisa llamada Ana, como de 84 años de edad, viuda y que pudo ver al Señor Jesucristo cuando fue traído por José y María al templo: Lucas 2:36-38

36 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aser; la
cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad;
37 Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones.
38 Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redención en Jerusalem.


Y así, existen muchas personas más, que no llevaron una vida de reconocimiento social, personas que llevaron una vida de aflicción en muchos casos, de grandes y dolorosas enfermedades, vidas sufridas, lastimosas, etc. Y sin embargo era necesario que así se hiciera, porque a través de estas personas, Dios nos mostró su Gloria, su Poder, su Misericordia, su Amor y Salvación.

En algunos casos, por un único acto es que sabemos de estas personas; pero precisamente ese único momento era el que Dios tenía reservado y planeado para ellas.

No te afanes por llevar una vida ostentosa de reconocimiento por la gente, no te afanes en lograr puestos importantes ante el mundo, no busques que tus familiares, amigos o conocidos hablen bien de ti, no te fatigues en tener una empresa grande y exitosa, una familia que sea bien vista ante otros, títulos académicos de alto nivel, etc., no busques eso, no te jactes con eso, ni pienses que eso es el todo de la vida.

Dios te pide humildad, humillarte delante de Él, recuerda que en el reino de Dios "El mayor es el que sirve"

24 Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor. 25 Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:
26 Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve.
 27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
Lucas 22: 24:27

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Mateo 20:28

Si en algo has de tener cuidado y hacer cada día, que sea en hallar gracia delante de Dios.
Y para eso, has de ser como el más humilde y último de sus siervos.

Recuerda, no es como el mundo te dice, que luches, que te esfuerces, que trabajes, etc.

Porque el Señor nos reconforta a llevar su carga y de esa manera descansar:

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Mateo 11:28-30


Cuando puedes decir:

Con Cristo estoy juntamente crucificado; mas vivo, ya no yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2: 20

Te das cuenta que no tiene sentido afanarte por lo que el mundo te ofrece, todo eso es vanidad.

Ya no vives tú, es Cristo el que vive a través de ti y todas tus obras serán de Él y para dar la Gloria a Dios en todo momento.

Porque Él es quien hace la obra, y tú su instrumento, en quien se ha complacido y agradado para usar.
Puede ser que tu vida afligida que llevas, sea la voluntad de Dios, porque de esa manera, es como podrá obrar un milagro y mostrar así su gloria a través de tu vida.

Recuerda, en la Biblia encontramos muchas historias de personas que son muy reconocidas y otras no tanto y sin embargo todas ellas cumplieron la voluntad de Dios, hallaron gracia delante de Él y han sido salvas para vivir eternamente con Dios, el Creador y digno de suprema Alabanza.

No busquemos nuestra gloria, sino que sea manifiesta la Gloria de Dios en todo momento.  

sábado, 15 de junio de 2013

De día y de noche

Este libro de la ley nunca se apartará de tu boca, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Josué 1:8




Bendito sea el nombre de Dios por los siglos de los siglos, que a través de su Palabra nos enseña y guía en nuestras vidas.

Es necesario atender a su Palabra de día y de noche.
Tener presente en todo momento la Palabra de Dios para ponerla por obra en nuestro diario vivir.


BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Antes en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
Salmo 1:1-2



Guíame en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti espero todo el día.
Salmo 25:5



Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.
Salmo 63:6


sábado, 8 de junio de 2013

CONFÍA EN DIOS

Salmos 119:14
Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que en todas las riquezas.


No confíes en las riquezas, en tus posesiones o bienes materiales.


¿A caso no son de Dios todas las cosas y a quien quiere las da?


Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.
Hageo 2:8

y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
Job 1:21

 Porque a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia; y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
Romanos 9:15-16



Así que el que tiene, no lo tiene de sí, sino de Dios que le dio.



No confíes en tus logros, capacidades o tu trabajo. No los tendrías sino fuera así la voluntad del Señor.
No temas perderlos, si esa fuera la voluntad de Dios, y no pienses que sin ellos, ya no podrás tener una vida satisfactoria.


Recuerda que no puedes servir a Dios y a las riquezas.

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno, y amará al otro; o apreciará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Mateo 6:24


Tu deleite debe estar en el Señor, y si él te dice, lo que le dijo a un joven:

Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve, vende lo que tienes, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven y sígueme.
Mateo 19:21


Que no te suceda, como el joven  a quien el Señor dijo estas palabras y luego de oírlas se entristeció, porque para él, eran más importante sus bienes, confiaba en ellos y pensó que si se despojaba de todos ellos, iba a perecer.      



Nuestra confianza debe estar puesta en Dios y no en lo que tenemos, Él es quien da y quien quita.

No temas al mundo, ni confíes en las riquezas.

El que ama padre o madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama hijo o hija más que a mí, no es digno de mí.
Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
El que hallare su vida, la perderá; mas el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.
Mateo 10:37-39


Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos, o tierras por mi nombre, recibirá cien tantos, y heredará la vida eterna.
Mateo 19:29


Así que no temas servir y entregar tu vida entera a Dios.

Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará.
Salmo 37:5

domingo, 2 de junio de 2013

La hermosura de la mujer





Mujer: no te afanes por el aspecto externo de tu belleza.
No te distraigas en embellecer tu cuerpo.
Que tu interés primordial y mayor, sea el de servir y agradar a Dios.

Dios nos llama a obedecerle con temor y a vivir conforme a su voluntad.

Gocémonos y Alegrémonos en Dios cada día de nuestras vidas.

domingo, 26 de mayo de 2013

Lo que Dios nos pide


6 ¿Con qué me presentaré delante de Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Vendré ante Él con holocaustos, con becerros de un año?

7 ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?

8 Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y ¿qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y caminar humildemente con tu Dios.


Miqueas 6:6-8


El fin de todo el discurso oído es éste: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Eclesiastés 12:13

lunes, 20 de mayo de 2013

Glorificar a Dios en todo momento

De manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos ser sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.
Mateo 15:31




En toda nuestra obra, cuanto hagamos, sea a Dios la gloria y sea para él nuestra labor.


Recordando que:


Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
1 Corintios 15:58


Sirvamos a Dios en todo momento, a través de nuestro trabajo y quehacer cotidiano. No se trata de alcanzar o buscar que otros nos reconozcan o nos admiren, eso no está bien. Se trata de que si hacemos algo, sea para que se glorifique, se alabe y se exalte el nombre de Dios.

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres
Colosenses 3:23

A través de la Palabra de Dios podemos darnos cuenta que al obedecer y someternos a su voluntad le estamos dando la gloria a Él.

Dar gloria a Dios significa exaltar su Autoridad, su Poder, su Majestuosidad, darle Honra, Alabarle, Adorarle. Así que en cada proceder nuestro, glorifiquemos su nombre, sea notorio que por sobre todas las cosas está Dios.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en el cielo.
Mateo 5:16

Es decir, que cuanto hagamos y lleguemos a influir en la vida de los demás, sea para la gloria de Dios, no para quedar bien con las demás personas o para que otros hablen bien de nosotros; sino para que sea dada la gloria al Soberano, Majestuoso y Rey de Reyes. Nuestro Dios grande y Todopoderoso.

Si alguno habla, hable conforme a la palabra de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da; para que en todo Dios sea glorificado por Jesucristo, al cual sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.
1 Pedro 4:11

jueves, 9 de mayo de 2013

¿Es permitido a la esposa trabajar fuera de su hogar?

El asunto de que la esposa salga a trabajar fuera de su hogar es muy cuestionado.

La sociedad actual otorga reconocimiento a la mujer casada que sale a trabajar fuera de su casa, con el propósito de realizarse y buscar su desarrollo personal como profesionista o emprendedora.

Se ha hecho creer a la mujer, de forma equivocada, que el tener hijos representa un obstáculo para su crecimiento personal, lo que en muchas ocasiones lleva a que las madres dejen a sus hijos al cuidado y cargo de otras personas.

También se le dice a la mujer que debe trabajar y así ganar su propio dinero, pues de otra manera es una mantenida y dependiente de su marido.



 
Aquí lo importante es entender lo que nos dice la Palabra de Dios al respecto.

En la Biblia no encontramos prohibición a que la mujer salga a trabajar fuera de su hogar; sin embargo podemos entender a través de las Escrituras que sí toma en cuenta dicho asunto.

En primer término es necesario entender cual es la prioridad que Dios ha puesto a la esposa en el matrimonio.

Proverbios 14:1
La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba.

Una mujer sabia es la que teme y obedece a Dios y como tal deja que su vida sea guiada por él, lo cual es la mejor decisión que puede tomar.
Su principal interés es agradar a Dios, por sobre todas las cosas.

En este versículo bíblico se observa que Dios ha puesto a la mujer casada la prioridad de edificar su hogar, su casa, su familia y todo lo que eso conlleva.
Para saber si debe hacer algo o no, si debe salir a trabajar fuera o no, tendrá que evaluarlo en torno a su prioridad, que es el cuidado y atención de su casa.

Si el trabajar fuera no le impide, ni le obstaculiza la edificación de su casa, ella podrá hacer alguna labor fuera de su hogar, como es alguna obra en el ministerio, una actividad comercial, una labor social, etc.

La esposa que no tiene hijos o que sus hijos ya son mayores, podrá disponer de un  poco de tiempo libre y, en acuerdo con su esposo, ella podrá hacer alguna actividad fuera de casa; siempre y cuando no dañe la relación con su pareja y no descuide su hogar (comida, limpieza, armonía, comodidad, etc.). Aquí lo más conveniente es que su ausencia del hogar, sea por poco tiempo, pues de otro modo sólo terminará estresándose y llevando cargas innecesarias, porque no es prioridad de la mujer: trabajar para obtener ingresos económicos y así proveer de sustento a su familia -¡No!- esa responsabilidad es dada al hombre.

Cualquier trabajo fuera de casa ha de hacerlo, no por la necesidad de obtener dinero o reconocimiento, sino con la finalidad de agradar y servir a Dios. Lo demás viene por añadidura.



Pero si la esposa es también mamá de hijos pequeños, tiene la responsabilidad de estar con ellos a tiempo completo, lo cual no le permitirá ocuparse de algún trabajo fuera del hogar.

En Isaías 49:15, nos dice:

¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, Sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ella se olvidara, Yo no te olvidaré.




La mujer que teme y obedece a Dios cuidará de sus hijos aún desde antes de nacer. Ella no dispondrá de tiempo para salir a trabajar fuera de su casa; porque su trabajo está en su casa: cuidar de su bebé. 
Porque la responsabilidad de proteger y criar un hijo va mucho más allá de los cuidados de salud.

Implica instruir al hijo en el camino hacia Dios.

Las prioridades de una mujer casada, que pretende agradar y servir a Dios son:
ser esposa, madre y ama de casa.

En resumen, Dios no prohíbe que la mujer casada trabaje fuera de casa, pero sí es muy claro al decir que la prioridad de la esposa debe ser el cuidado de su casa, lo cual no podrá hacerlo bien, si tiene que estar saliendo de ella constantemente.

Por ello no conviene a la mujer casada trabajar fuera de su hogar. Lo más conveniente sería, si cuenta con tiempo libre, que se dedique a una labor desde su vivienda.
Como podría ser: atender un negocio desde su casa, elaborar artículos manuales que pueda vender, impartir asesorías o pláticas desde su casa, vender alimentos preparados, etc. porque este tipo de actividad no le requerirá mucho tiempo y, al no apartarse de su hogar, no tendrá el problema de descuidarlo.


Una esposa debe tener en claro y presente lo siguiente:

Por sobre todas las cosas, debe temer y obedecer a Dios.
Al temer y obedecer, va a proceder de acuerdo a los mandatos de Dios, en este caso, lo que establece para la esposa.
Como esposa, una mujer está sujeta a su marido y debe ser su ayuda idónea.
Además, la esposa tiene el mandato de edificar su casa.
Es decir que cualquier actividad que haga, la hará con el fin de ayudar a su esposo y edificar su casa


Para finalizar; el ejemplo más claro en torno a las actividades que la esposa puede hacer, lo encontramo en Provervios capítulo 31.

A partir del versículo 10, se nos da una descripción de la mujer virtuosa: la que teme a Dios.

10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
    Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

11 El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias.
12 Le da ella bien y no mal
Todos los días de su vida.
13 Busca lana y lino,
Y con voluntad trabaja con sus manos.
14 Es como nave de mercader;
Trae su pan de lejos.
15 Se levanta aun de noche
Y da comida a su familia
Y ración a sus criadas.
16 Considera la heredad, y la compra,
Y planta viña del fruto de sus manos.
17 Ciñe de fuerza sus lomos,
Y esfuerza sus brazos.
18 Ve que van bien sus negocios;
Su lámpara no se apaga de noche.
19 Aplica su mano al huso,
Y sus manos a la rueca.
20 Alarga su mano al pobre,
Y extiende sus manos al menesteroso.
21 No tiene temor de la nieve por su familia,
Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
22 Ella se hace tapices;
De lino fino y púrpura es su vestido.
23 Su marido es conocido en las puertas,
Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
24 Hace telas, y vende,
Y da cintas al mercader.
25 Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir.
26 Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua.
27 Considera los caminos de su casa,
Y no come el pan de balde.
28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba:
29 Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas.
30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
31 Dadle del fruto de sus manos,
Y alábenla en las puertas sus hechos.


Una mujer temorosa de Dios, hará que todo su trabajo sea para dar gloria a Dios, para honrarle y hallar gracia delante de Él.
Tiene como propósito obedecer a Dios en todo momento.